Patatas rellenas vegetarianas | Receta sana

La receta de hoy es una adaptación de una de mis comidas preferidas de cuando era niña, y es que siempre los fines de semana le pedía a mi madre que hiciera esta receta de patatas rellenas, que originalmente lleva carne (y que si coméis carne podéis adaptarla) y una bechamel mucho menos "fit".



Es una receta bastante sana aunque no lo parezca a priori, el secreto se encuentra en los ingredientes, aunque eso sí, si estáis a dieta lo suyo es que la dejéis para el día de la comida trampa, que mejor es comerse un plato de patatas con verduras y carne (vegetal) que una pizza de telepìzza. Hay que consumir siempre alimentos de calidad y cuanto menos procesados mejor, incluso en los cheat, eso marca la diferencia hacia el éxito.

Así que sin más dilación os voy a dejar con los ingredientes de esta receta.

INGREDIENTES (para 3-4 personas):


  • 8 patatas de tamaño grande
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1/2 calabacín
  • Sal (preferentemente marina o del Himalaya)

Para la bechamel vegana:
  • 500 ml de bebida de avena
  • 4 cucharadas soperas de harina de maíz
  • 40 grs de cebolla
  • nuez moscada
  • sal



Lo primero de todo es escoger como os decía patatas de tamaño grande, ya que al tener que quitarles la parte central se nos quedarían en nada y no podríamos tampoco meterles el relleno. Una vez seleccionadas las patatas, las pelamos, lavamos, quitamos el centro (se puede hacer con una cucharilla o también hay unos utensilios especiales para ello), reservando esa parte central que usaremos a modo de tapa y cocemos, yo las suelo hacer en el microondas al vapor, en 15 minutos están listas, pero podéis hacerlas de modo tradicional, en la olla con agua. Acordaos de ponerles una pizquita de sal.

Después vamos a hacer el relleno, pelamos, picamos y pochamos a fuego lento en sartén todas las verduras: la cebolla, los dos dientes de ajo, el medio calabacín y la zanahoria. Lo suyo es picarlo bien pequeño y dejarlo unos 20 minutos que se vaya haciendo a fuego lento, cuanto más lento y más rato esté más delicioso será el plato final. Una vez pochado le incluimos el tomate casero (en este caso lo hace mi madre de los tomates y hortalizas de su huerta, ya publicaré la receta) que por cierto, al no llevar azúcar es mucho más sano, y más rico, que los comprados en el supermercado.

Un vez tenemos todo esto hecho, vamos a poner las patatas en una fuente apta para horno, y vamos rellenando las patatas, poniéndoles la "tapa" de la propia patata. Sólo nos queda hacer la bechamel fit...

Ponemos en un cazo la leche vegetal, en este caso es de avena, hecha de manera casera, ponemos sal y disolvemos en ella la harina de maíz y la ponemos al fuego. En una sartén con unas gotitas de AOVE ponemos la cebolla picada y la doramos unos minutos, cuando esté dorada le ponemos la nuez moscada y la vertemos en el cazo de la leche. Vamos a ir viendo como va espesando cuando empieza a hervir, así que ese es el momento de quitarla del fuego y verterla sobre la fuente con las patatas.

Después sólo nos queda meterla al horno unos minutos, en mi caso hice un gratinado más sano usando pan rallado y creedme, está delicioso.


Así que ya veis que no todas las comidas sanas han de ser sosas o aburridas, podemos comer alimentos de calidad con un sabor increíble y cuidando nuestra salud, que es lo más importante.

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Nos vemos muy pronto, ¡buen provecho!

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