Corre Silvia Corre
  • Principal
  • Sobre mí
  • Recetas
  • Running
  • Healthy Life
Home Archive for 2015

Hace muchos años que tenía en mente hacer este conocido viaje lleno de tradición, el Camino de Santiago, una historia que se remonta a casi 2000 años.

Y seáis creyentes o no lo cierto es que la historia es muy interesante. Se dice que el apóstol Santiago fue condenado a muerte por Herodes por promulgar el cristianismo tras la muerte de Cristo, primero por Jerusalén y después desembarcando en Hispania. Tras la muerte del apóstol sus discípulos robaron el cuerpo inerte de Santiago y lo llevaron en carro hacia España para darle sepultura ya que en Tierra Santa lo tenían prohibido.
Los bueyes a la altura de los bosques de Libredón se negaron a continuar y es allí donde enterraron el cuerpo.

Fue 812 años después cuando un ermitaño de la zona, según cuenta la leyenda de nombre Pelayo, vio unas luces en un campo durante la noche y al excavar descubrieron los restos del apóstol. Es por este "Campo de estrellas" que la ciudad de Compostela recibe su nombre actual. En el año 921 se inician las peregrinaciones a Santiago desde diferentes puntos de Europa y España, conocidos como caminos, siendo el francés el más transitado (y explotado) en los últimos años.

Un camino mágico, místico y lleno de fe, cultura y arte que te hace encontrarte contigo mismo.

Al ser mi primer camino decidí iniciar mi andadura desde la ciudad donde vivo que es ciudad por la que transcurre el Camino Francés, así que con una meta de 207 km hacia Santiago partí el día 13 de septiembre hacia Villafranca del Bierzo, la primera ciudad donde haría noche para proseguir con este largo paseo. Después de una noche demasiado corta en la que apenas pude dormir, demasiados nervios, me levanté, desayuné y cargando la mochila en los hombros y con el bastón en mano salí a iniciar esta gran aventura y es que no tardando mucho, en la misma Ponferrada ya me encontré a mi primer compigrino, Juan, un malagueño saleroso, que lo fue hasta la llegada a Santiago.


Pasando el puente de hierro que da nombre a mi ciudad, Pons Ferrata (Ponferrada) desde el que se divisa el río Sil y el Castillo Templario y que fue construído para que los peregrinos pudieran cruzar el río, hay unas flechas de camino original que nos desvían hacia Compostilla, donde puede verse la preciosa Ermita de Santa María de Compostilla.



El emplazamiento de la ermita se encuentra en la Avenida IV y no tiene pérdida ya que está marcado con las flechas del camino.

 
Esta iglesia data del año 1940, de estilo neorrománico,sustituye a la anterior medieval que fue destruída.



He de decir que ese día hice un poquito de trampa y me salté ese rodeo que creí innecesario y fui directamente hacia Fuentesnuevas primero por la Avenida de la Puebla hasta llegar a la Calle Camino de Santiago y siguiendo por la Avenida de Galicia. Esta parte es quizás de las más aburridas del camino ya que transcurren por ciudad y carretera y no hay demasiado que ver, además, si hace calor, como fue el caso de ese día, el asfalto calienta muchísimo los pies y al ser tan duro los cansa más. Ya en Fuentesnuevas, municipio que forma parte de Ponferrada, llego hasta la Ermita del Divino Cristo que al estar cerrada no puedo sellar el Credencial así que sigo adelante hasta llegar a la población de Camponaraya y la Iglesia de San Ildefonso, aquí sí que estampan el primer sello de mi Credencial ¡qué ilusión hace este primer sello!


La Iglesia de San Ildefonso, que fue un obispo de Toledo, de perfil moderno cuenta con unas vidrieras preciosas en su interior que muestran a los doce apóstoles.



Saliendo de la iglesia por medio del pueblo llegamos a Cacabelos, atravesando el río Cúa (afluente del Sil), que nos ofrece una vista preciosa, cruzándolo a través del puente de piedra que data de los siglos XVI y XVIII... Es en este punto cuando conozco a Lara, una chica de Santander y caminamos juntas durante casi todo el resto de jornada. Lara salió desde León y va fastidiada de las rodillas de la etapa anterior, Foncebadón, y es que esa bajada hasta Molinaseca es famosa entre los peregrinos por su dureza.


Empiezan a aparecer más iglesias románicas en el camino, es el caso de la ermita de San Roque en la que no podía dejar escapar su sello en mi credencial.




Siguiendo la calle del conocido restaurante Apóstol de esta ciudad (donde se come de lujo y del que tengo gratos recuerdos de comidas y reuniones familiares) llegamos a la Iglesia de Santa María.


Siguiendo las flechas amarillas nos dirigimos a las afueras del pueblo y la Iglesia de las Angustias se muestra majestuosa a pie de carretera, junto al albergue de peregrinos.


En teoría el camino original discurre por el arcén de la carretera pero a la altura de Pieros tomamos la vertiente de sendero que aunque es más larga (tampoco tenía conocimiento de ello, pese a llevar la guía jaja) es mucho más bonita ya que atraviesa viñedos y montañas hasta llegar a Valtuille. Unos señores muy simpáticos nos regalaron varios racimos de uvas y mantuvimos una agradable conversación con ellos durante unos minutos. ¡Estas son las cosas que hacen grande el camino!




Preciosos cazasueños que alguien colgó de las ramas de un árbol en los bosques de Magaz de Abajo.

El cansancio empieza a notarse, no sé si por el calor, por falta de descanso, por las botas o porque ya llegamos al fin de la jornada de hoy. La mochila cada vez pesa más y más, es increíble lo que cambia hacer rutas de montaña con tanto peso sobre los hombros.


Por fin hemos llegado al destino de hoy, Villafranca del Bierzo, son las siete de la tarde y decido visitar los puntos importantes de la ciudad antes de ir al albergue ya que al día siguiente quizás no me dé tiempo, he caminado alrededor de ocho horas y aunque lo que más me apetece es ducharme y descansar voy de camino hacia la preciosa Iglesia de Santiago que muestra, majestuosa, su imponente puerta del Perdón. Éste es el único punto donde los peregrinos enfermos que ya no podían proseguir su camino hacia Santiago, el papa Calixto II les concedía la Compostela. El monumento, del año 1186 de estilo románico y de una sola planta.



Cruzando la ciudad por la calle del Agua me desplazo hacia otro de los monumentos increíbles es la Iglesia de San Francisco, fue un convento franciscano, data del siglo XIII y posée una mezcla de estilos, románico y gótico ya que la ampliación del segundo cuerpo y las torres fue en el siglo XVII.


El siguiente lugar es la Iglesia de San Nicolás el Real. De estilo barroco, se construyó en el siglo XVII inspirado en el convento de Monforte que es una reproducción del Escorial.



Era hora de ir al albergue, iba hacia el albergue La Piedra y finalmente llegada allí no habían plazas así que Livia, la hospitalera, me buscó sitio en otro albergue y me animó a que aligerase el peso de mi mochila ya que pesaba mucho, dejando allí las cosas y pasándolas a recoger una vez acabado el Camino, por lo que decidí quitar las cosas innecesarias y el resultado fueron 5kg menos de peso. Estuve tomando una cerveza con ellos y salí en busca del albergue que me daría cobijo esa noche no sin antes hacer una pequeña compra para la cena, estaba tan cansada que no tenía cuerpo de salir a ningún sitio a ni siquiera comer un bocadillo. Llegué al albergue Leo, y María, la hospitalera, me recibió con una amplia y clara sonrisa, me mostró el albergue al completo: una amplia cocina super equipada, una sala de estar, los baños, el terrado para tender y mi habitación que compartiría con otras tres personas.


Comprendí que el mejor momento del día era la ducha jajaja, y después de la cena, a las diez de la noche, estaba ya en la cama lista para descansar e iniciar una nueva etapa, siguiendo el camino paso a paso, conociendo gente nueva y emprendiendo nuevas aventuras.
Una de las recetas estrella en la cocina vegana son las "carnes vegetales", es una forma de conseguir proteína en altas cantidades, 75 grs de cada 100 y sólo 1,8 de grasas por lo que es ideal en dietas de adelgazamiento, además de que podemos adaptar cocina más tradicional que usa carne y digamoslo así, veganizarla.


En el mercado podemos encontrar seitan ya hecho y que se vende al peso pero su precio es mucho más elevado que si lo hacemos nosotros mismos, a mí el gluten me cuesta algo más de 2€ los 500 grs. por lo que preparar 1kg de seitán (que es lo que viene pesando una vez cocinado) sale por unos 4€ usando las cantidades indicadas de cada ingrediente.


INGREDIENTES:
  • 350 grs. de gluten de trigo.
  • 150 grs. de pan rallado.
  • 300 ml. de agua
  • 100 ml. de salsa de soja
  • Una cucharada sopera de sal, rasa.
  • Dos pastillas de caldo de verduras, una para hervir el seitán y otra para hacer la masa.
  • Una pizca de comino molido.
  • Una pizca de chile en polvo.
  • Una pizca de pimienta molida.
  • Jenjibre rallado.


PREPARACIÓN

Para elaborar el seitán lo primero que tenemos que hacer es mezclar en un bol los ingredientes secos: el gluten, el pan rallado, las especias y la sal.

Deshacemos la pastilla de caldo de verduras en el agua que tenemos reservada y la mezclamos, junto con la salsa de soja con los ingredientes secos. Hay que amasar muy bien, pues la consistencia del gluten al humercarlo se vuelve chiclosa.

Una vez que la masa es compacta y uniforme podemos hacer dos o tres bolas o una sola y cortarla, eso va al gusto pues dependerá de su tamaño la forma de los filetes de seitán.

Ponemos en una olla agua con la otra pastilla de caldo de verduras, a la que podemos añadir apio y laurel para darle más sabor, y una vez rompa a hervir, el agua debe cubrir bien el seitán ya que después cuando se vaya cociendo aumenta su tamaño, colocamos el seitán y lo dejamos cocer a fuego lento, durante 45 minutos.



Después sólo hay que sacarlo, escurrirlo bien y dejar que se enfríe. Una vez esté frío puedes prepararlo como tú quieras, cortarlo en filetes para hacerlos a la plancha (como yo hice, acompañándolo de patatas al vapor con pimentón de la Vera), en salsa o en tacos para un estofado.

Recuerda que el seitán en el frigorífico sólo dura 3 o 4 días, por lo que si no vas a consumirlo en ese tiempo es mejor que lo congeles para que te dure meses.


¡Buen provecho!
Silvia, mi novia, llevaba tiempo deseando poder disfrutar de un bizcocho de zanahoria. Un placer para mí experimentar en la cocina y que el resultado sea éste y para ella. Mi primer bizcocho vegano.

Me puse manos a la obra con un bizcocho de zanahoria y éste es el resultado. Sorprendente, suave y dulce. Elegir tú los ingredientes como te da la gana y que salga bien.



INGREDIENTES


  • 3 Zanahorias 
  • 300 gramos de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de de levadura (15 gramos)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharadas de fructosa 
  • 1/2 cucharadita de canela
  • Jengibre rallado (Un poco)
  • 2 Vasos de leche de almendras

PREPARACIÓN

Ponemos en un bol la harina, la levadura, el bicarbonato y lo mezclamos bien todo.

Lavamos las zanahorias, le quitamos la piel y la rallamos. El tamaño de la ralladura de zanahoria es al gusto. Rallamos el jengibre también.

En un bol añadimos la zanahoria, el jengibre, la fructosa, la canela y la leche de almendras.

Ponemos el horno a precalentar a 200°C y la rejilla a media altura o un poco menos. Depende de como lo quieras de tostado.

Con la ayuda de un colador vamos añadiendo poco a poco harina al bol con la mezcla y envolvemos* con una cuchara hasta que no quede harina sin mezclar. Así hasta acabar la harina. Untamos el molde con unas gotas de aceite de oliva para que se desmolde bien y añadimos la mezcla.

Lo metemos al horno, temperatura a 180°C unos 40 minutos y listo. (Pinchar siempre con un palillo para comprobar su estado)

*Es importante envolver y no mezclar rápido para que no se queden grumos de harina.

¡Buen provecho!
Desde que descubrí cómo hacer flan vegano no paro de darle vueltas a la cabecita queriendo adaptar la receta con nuevos ingredientes para conseguir sabores diferentes y deliciosos.


Ésta idea de hacer flan de café realmente es de mi novio, así que estuve pensando cómo hacer éste flan para que tuviera una textura algo más suave que la del flan vegano tradicional, ya que la harina de garbanzo le da una textura algo más compacta y fibrosa.

INGREDIENTES

  • 4 cucharadas soperas de harina de maíz
  • 2 cucharadas soperas de harina de garbanzo
  • 4 cucharadas soperas de fructosa
  • 3 cucharadas soperas de café instantáneo
  • 700 ml de leche de soja
  • Sirope de agave
 
PREPARACIÓN

Se preparan los moldes, poniendo un poco de sirope de agave y una cucharadita espolvoreada de café en la base.

Después, en un bol, mezclamos la harina de maíz, la harina de garbanzo, la fructosa y el café instantáneo con 200 ml de leche de soja, aunque podéis usar cualquier leche vegetal que tengáis en casa. Una vez batido debe quedar con una consistencia espumosa, reservamos y ponemos en un cazo los 500 ml de leche restantes a hervir.

Una vez que hierve, retiramos y vertemos la mezcla anterior poco a poco, sin dejar de remover, conservando el hervor a fuego lento, durante unos 2 o 3 minutos.

Cuando veamos que ha espesado lo suficiente (esto va un poco al gusto de cada uno), vertemos en los moldes, dejamos enfriar a temperatura ambiente y finalmente metemos en el frigorífico.

¡Buen provecho!
Cuando hice la transición al veganismo me parecía casi imposible poder realizar postres sin usar huevo ya que la leche se sustituye fácil por bebidas vegetales como la soja, la de almendras, de coco y una infinidad más.

Así que ésta semana estuve averiguando cómo hacer flan sin tener que ponerle huevo ni ninguna especie de preparado de dudosa procedencia (casi todos ponen que pueden contener huevo o leche) y di con la solución usando muy pocos productos y que todo vegano tiene siempre en su alacena.


INGREDIENTES
  • 125 ml. de agua. 
  • 1/2 litro de leche vegetal, yo usé de soja. 
  • 5 cucharadas soperas colmadas de harina de garbanzo. 
  • 2 Cucharadas soperas colmadas de maicena (harina de maíz). 
  • 40 gramos de fructosa. 
  • Piel de medio limón o su ralladura. 
  • Canela en polvo. 

PREPARACIÓN

En medio vaso de agua mezclamos la harina de garbanzo, la maicena, la canela y el azúcar, removiendo muy bien para evitar grumos.

Mientras, colocamos en el fuego el medio litro de soja con la piel del limón y dejamos que rompa a hervir, en ese momento vertemos el contenido del vaso poco a poco y sin dejar de remover, dejando que hierva al mínimo, por unos minutos.

Después retiramos la olla y procedemos a verter el contenido en los moldes, no es necesario ponerles nada porque no se pega y se desmolda bien, aunque si ponéis un poco de sirope de agave mejor que mejor ya que además le da un sabor caramelizado típico del flan.

Para emplatarlo podemos hacerlo acompañándolo de fruta o bien de mermelada casera, como ésta de moras que os mostré anteriormente en el blog.


¡Buen provecho!
En la zona en la que vivo, El Bierzo, a partir de principios de agosto las zarzamoras empiezan a teñirse de oscuro, haciendo contraste con las moras aún sin madurar de color rojo y las verdes hojas.


Es por ello que en la época en la que estamos, finales de agosto, no hay mejor forma de aprovechar lo que nos brinda la madre naturaleza y salir a recolectar moras que nos servirá para abastecer nuestra alacena los fríos meses de invierno, disfrutando de unas ricas tostadas con mermelada de mora casera, que nos acercará a esas tardes estivales e interminables.

INGREDIENTES
  • Una buena cesta de moras, cuanto más maduras mejor.
  • Fructosa, necesitaremos un tercio de la cantidad de moras.
  • El zumo de un limón.
MODO DE PREPARACIÓN

Antes de nada hay que proceder a la esterilización de los frascos, éste paso es importante si lo que deseamos es hacer compotas para consumir meses después, hay dos formas de hacerlo:

1. Esterilización al baño María.
Se meten los tarros en una olla, cubriéndolos de agua. Se deja hervir durante 20 minutos, hacemos lo mismo con las tapas.

2. Esterilización con microondas.
Se mojan bien los tarros, que quede húmedo por completo, y se mete en el microondas durante 3 minutos a máxima potencia. Para esterilizar las tapas hay que hacerlo como se explica en el punto anterior.

 

Lavamos muy bien las moras, a conciencia, y las dejamos escurrir bien.
Las metemos en una olla a poder ser honda, ya que así evitaremos que la mermelada, al cocer, salte hacia afuera. Una vez las moras metidas en la olla vertemos dentro la fructosa y el zumo del limón y removemos bien, ponemos al fuego, a media (tirando a alta) potencia.


Cuando rompa a hervir sólo tenemos que esperar a que pase una hora, removiendo de vez en cuando.
Pasado ese tiempo, retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco. Cuando la mermelada no esté tan caliente la pasamos por la batidora, aunque este punto es más opcional (personalmente no me gusta encontrar las pepitas tan duras de las moras en la mermelada, pero con otras frutas sí que prefiero encontrarme los tropezones) y colamos en un colador chino, metiéndola en los botes, vigilando que la boca del tarro no quede manchada.

Una vez lleno cada bote, cerramos bien la tapa, lo colocamos del revés y lo ponemos al baño maría, boca abajo, dejándolos que hiervan por 20 minutos. Los sacaremos con cuidado y dejaremos que enfríen también boca abajo.


Lo cierto es que las mermeladas son muy sencillas de hacer aunque ésta en concreto da algo más de faena por el tema de tener que colarla.

Si probáis de hacerla ya me comentáis qué tal os salió :)
¡Buen provecho!
Lo cierto es que correr con música o sin ella siempre es un tema de debate, algunos dicen que distrae demasiado, que "dopa" la mente, otros no pueden entrenar sin ella... Realmente no voy a entrar en eso, ya que creo que es una cuestión de gustos pero diré que en lo personal, para mis entrenamientos, suelo escuchar música la gran mayoría de las veces ya que me hace pasar el rato más ameno y además, ¿cómo una melómana va a pasar por alto una oportunidad así pudiendo disfrutar de dos pasiones juntas?

Fotografía de Peter Mooney (CC License).
Dicen que correr con música mejora el rendimiento, incluso hay playlists por ahí circulando en listas de programas online musicales (como Spotify) creadas para correr a ritmos específicos. Aunque yo, como novata que soy, no uso ese tipo de listas (aún), capaz soy de ponerme una de 5:30 y sacar el hígado por la boca antes de llegar a casa jajaja.

Ahí va una de mis playlist para estos días de quemar zapatilla.
  • Woodkid - Run Boy Run: Éste francés es un portento, artista multidisciplinar, no contento con ser realizador gráfico y realizador (estuvo al mando del Born To Die de Lana del Rey), se puso también a hacer música. El resultado son temazos alternativos, con toques orquestrales, dramáticos y embriagadores.
  • Die Antwoord- Beat Boy: Aunque ya data de hace varios años, la mezcla de este grupo surafricano, con letras en afrikaans e inglés es súper explosiva, raíces de rap, electro y white trash. Muy recomendable su primer lp: $O$ (2009) al que pertenece este tema.
  • M83 - Midnight City: Muchos conocerán esta canción por ser la BSO de un anuncio de un conocido automóvil, pero lo cierto es que es mucho más que eso. Neo-psicodelia y electrónica alternativa muy melódica, un cóctel al que es difícil, muy difícil resistirse.
  • Rammstein - Du Hast: No podía faltar éste clásico del metal industrial del grupo alemán, perfecto para descargar un poquito de adrenalina.
  • Nightcall - Kavinsky: Formando parte de un peliculón, "Drive", no podía ser menos y estar a la altura. Electro pop y retro, evoca ese estilo propio ochentero de las películas de la época.
  • Emiliana Torrini - Jungle Drum: Buen rollismo total, acordes de guitarra y un estribillo de lo más pegadizo con la voz dulce a la par de sensual de Emiliana.
  • Daft Punk - One More Time: Uno de los grandes de la electrónica, el dúo francés que crea ritmos influenciados por el house, en el 99 lanzaron el álbum Discovery, pop y sintetizadores a tope para un ambiente galáctico y futurista. P.D. Creo que es la única canción que usa y abusa del autotune y que no hace que me exploten los oídos.
  • M.I.A. - Paper Planes : Si sumamos hip hop con dance y unos toques de electrónica y rock alternativo el resultado es M.I.A. una cantante londinense con ascendencia de Sri Lanka. Música con fuerza y magnetismo.
  • Kanye West - Can't Tell Me Nothing : Temazo del ahora marido de la Kardashian, en lo personal me gusta más lo suyo antiguo, desde su debut con The College Dropout, pasando por el Late Registration hasta llegar al Graduation (2007) desde ahí, para mi gusto ha ido cayendo en picado, siendo cada vez más y más mainstream.
  • Beastie Boys - Intergalactic: Hip hop y hardcore punk, éste grupo ha hecho las delicias de muchas generaciones, activos desde 1981. Acertado sampleo de Les Baxter "Prelude in C Minor".


En total 44 minutos de buena música para disfrutar de una sesión de running ¿a qué esperas para calzarte las zapatillas?
Debido a mi trabajo, en las redes sociales tengo varios contactos que nada tienen que ver con el mundo del running y del deporte, algunos ahora quieren iniciarse viendo los resultados de mi bajada de peso y mi cambio físico/psíquico, son muchos de ellos los que me preguntan lo mismo: "¿Cómo empezaste a correr?"



Y es que mi historia realmente empieza mucho antes de plantearme correr, ya que durante tres años estuve con un sobrepeso que llegó a alcanzar los 50kg de más (116 kg con mi 1,65m de altura, que ya es un peso muy considerable) así que con una obesidad mórbida apenas podía caminar, lo cierto es que caminar durante dos minutos me hacía ahogarme y el uso de inhaladores en esa última fase se convirtió en algo cotidiano cuando jamás tuve ninguna clase de enfermedad respiratoria.

Está claro que cuando uno sufre de un sobrepeso tan elevado es porque las cosas no van bien, suelen ser un cúmulo de circunstancias que nos hacen hundirnos y en mi caso caí en una depresión. Si os digo que intenté mil y una veces ponerme las pilas, empezar a caminar y cuidar un poco más las comidas no os miento, fueron tantos los comienzos y muchos más los finales, que cada vez que acababa cogía más peso del que había iniciado, pero claro, era de esperar pues muchas cosas en mi entorno no funcionaban como debían, en concreto una persona muy tóxica fue la principal causante de mis peores males, así que cuando eché a esa persona fuera de mi vida y tomé las suficientes fuerzas decidí que no quería seguir viviendo con miedo, no quería seguir viviendo a expensas de algún día estar bien, esperándolo como caído del cielo, sin que me supusiera esfuerzo alguno, y decidí actuar y ponerme manos a la obra para cambiar mi mundo, tomar las riendas de mi vida y volver a ser feliz de nuevo, que ya bien lo merecía.

En agosto del 2013 le dí en todos los morros a la ansiedad, a golpe de yoga, meditación y caminatas cortas, las primeras eran de 15 minutos, y al cabo de las semanas fui aumentando hasta caminar una hora. Después empecé a meter cuestas y me pasé al monte, ya en junio del 2014, hace ahora un año, que por suerte tengo uno bien bonito, mi Pajariel, a menos de 2km de mi casa.


Lo cierto es que el monte fue clave para mi recuperación total, los que sientan esa pasión y esa conexión con él seguro que me entienden, y es que esos momentos de soledad pura, viendo amanecer, pensando y meditando todos los problemas que me habían llevado a estar en el punto donde me encontraba y donde jamás quería regresar me dieron toda la fuerza que necesitaba.

Llegó un punto que mis caminatas por monte superaban los 20km, y ahí decidí cumplir uno de mis sueños: hacer el Camino de Santiago, a finales de septiembre del 2014. Puedo decir que aunque espero vivir muchas más experiencias maravillosas en lo que me quede de vida, ésta fue sin duda una de las mejores.


Al volver del Camino, con una actitud reforzada por lo que allí viví, las personas que conocí y los valores que aprendí, seguí con mi cambio. Conocí a mi novio y fue él el que me animó a correr, quizás si no fuera por él nunca me hubiera animado, pues yo no confiaba en mí. Para mí él es mi primer referente, no sólo como persona, como pareja y como todo, sino como deportista, es mi mayor motivación. Nunca olvidaré cómo al principio de nuestra relación él me decía que acabaría corriendo y yo le decía que no, que jamás, y pasado un mes, una fría tarde de diciembre me calcé las zapatillas y me fui a la calle, smartphone en mano, GPS conectado y a ver qué ocurría, total, si no lo intentaba jamás lo sabría.

Lo cierto es que como nunca había corrido en llano (no cuentan los entrenamientos de baloncesto de cuando tenía 12 años) sólo en bajadas por el monte, no tenía ni idea de la cantidad de metros que iba a aguantar, así que abrigada hasta las cejas (y vaya calor pasé jajaja) me dispuse a encadenar paso a paso, con pequeños saltos, no podía evitar imaginar lo ridícula que se me debía de ver de esa guisa, con esas poses y me moría de vergüenza jajaja, pero seguí, intentando que mi respiración no se acelerase demasiado (no lo conseguí, se me iba a salir el corazón por la boca). Las piernas empezaban a doler, los pies y también los hombros de ir demasiado rígida, tuve que parar en el km 1.9 pero seguí corriendo. Al llegar a casa y darle al botón que da fin a esa experiencia tortuosa vi que había podido correr 4,2km a un ritmo de 7:52min/km. Para mí realmente fue todo un logro, pensando que tan sólo hacía un año que había iniciado ese camino de llevar una vida saludable, sentirme bien y cambiar a unos hábitos sanos entre los que se encontraba el deporte. Partiendo de una forma física -1000, sin poder caminar a lograr correr, lento, muy lento, pero correr, era algo que me enorgullecía, un camino que sólo podía hacer yo misma, que nadie podía hacer por mí.

Así que pese a los dolores enormes de piernas con los que estuve un par de meses (músculos vírgenes + zapatillas sin amortiguación = dolor de piernas nivel Rambo), seguí entrenando semana a semana, subiendo km cada dos o tres semanas hasta alcanzar los 7km y poco a poco bajando el ritmo. La cuestión era conseguir correr seguido, sin parar y manteniendo la respiración controlada, intentando ir cómoda y aprendiendo a pisar bien, a llevar bien los hombros, cosa que me costó bastante porque siempre tendía a ir súper rígida. ¿Que me cansaba? Reducía el ritmo. ¿Que no podía más? Caminaba unos metros y volvía a correr. Esta técnica, el caco (correr + caminar) es de las mas conocidas y utilizadas por los que empiezan a correr, se trata de alternar minutos caminando y una serie de minutos corriendo, a lo largo de los días se acorta el tiempo de caminar y alarga el de correr, hasta que se consigue correr todo el tiempo seguido.

Sé que dicen siempre todos los corredores y entendidos del running que de lo primero que hay que hacer súper importante es adquirir unas zapatillas especiales para correr, adecuadas a nuestra pisada, nuestro peso y nuestros ritmos, pero yo quería antes saber si esto del running estaba hecho para mí y si realmente me iba a gustar, puesto que reconozco que siempre odié correr. Así que entre los sobre entrenamientos y las zapatillas que estaba usando para correr, que contaban con un año y bastantes km de uso (y sin amortiguación, muy chula yo jajaja) pasaron factura y al estrenar mis actuales zapatillas de correr zas, esguince al canto. 3 semanas de parón y vuelta a empezar, y es que cada parón ralentiza la mejora.

Mis elegidas: las Saucony Triumph 11.

Ahora, cuando se cumplen (solo) 6 meses desde que decidí que quería correr, no sigo un plan de entrenamiento como tal, ya que estoy acostumbrando aún a mi cuerpo a correr, ya que este primer año es de habituamiento, por lo general entreno 3 días en semana, lunes, miércoles y viernes. Estaba haciendo 10, 12 y 15k en la tirada larga de la semana, pero con la última lesión (ya van 3 en este año y no quiero más) para hacer las cosas bien he empezado suave, metiendo 5k la primera semana, 6 y 7 la segunda (con una tirada de 12k) y en esta tercera quiero mantener los 8 y 9k para la siguiente subir a 10k.

Como podéis ver no hay secreto, es sólo constancia y ganas, sacar tiempo para entrenar, que total es una hora al día que cualquiera puede disponer, a veces madrugo mucho para poder entrenar, algunas veces no me hace mucha gracia que suene el despertador a las 6am jajajaja pero luego me calzo las zapas y se me pasa esa sensación de mal humor y otras salto de la cama como si tuviera un resorte en el culo, otras veces me toca entrenar de noche porque he tenido un día muy atareado y es el colofón final al día, para coger la cama con más ganas, la cuestión es que los días de entreno no se saltan y se disfrutan, siempre, por duros que sean, por pocas ganas que hayan, por muchos problemas que podamos tener en el día.

Correr a traído a mi vida mil y una cosas buenas, cantidad de sensaciones placenteras, otras dolorosas que han despertado en mí una especie de relación masoquista; los pensamientos negativos se esfuman con cada pisada, el miedo sopla en mi nuca y se evapora, quedando cada vez más atrás, mucho más atrás, y es que aunque corra lento, corro y sigo adelante, como en la vida, superándome a mí misma y no mirando nunca atrás. Mis próximos retos quedan algo lejos, soy consciente, aunque pienso que siempre hay que irse poniendo pequeñas metas por cumplir, para salir de esa zona de confort y mejorar, lo cierto es que ya hay varias distancias que me gustaría cubrir para el siguiente año, entre ellas los 21k.

Así que si os animáis a correr, tanto si lo hacéis para bajar de peso como para mejorar vuestra condición física, estoy segura de que os vais a enganchar y no vais a ser capaces de dejarlo, aquí una runner novata enganchada hasta las cejas. Os recomiendo echar un vistazo a los planes de entrenamiento para empezar a correr desde cero que tienen algunas webs de runners, como Runner's World o La Bolsa del Corredor.
"Correr sin parar" o la historia increíble y a su vez trágica de Budhia Singh, un niño de tan sólo cuatro años que alcanzó a su corta edad a completar 48 maratones.

Su triste relato comienza en 2004, el pequeño Budhia cuenta con tres años cuando su madre, una mujer que vivía en uno de los estratos más bajos de la India, con un marido alcohólico que gastaba el 50% del sueldo en alcohol, trabajando como criada ganando 5 dólares al mes y con cuatro pequeños a su cargo, acaba vendiendo a su hijo más pequeño, Budhia, por 800 rupias (unos 15 dólares) a un vendedor ambulante.

Ahí empieza el calvario del pequeño, malos tratos por parte de su nuevo tutor, hasta que aparece en escena Biranchi Das, un entrenador de Judo (que se ha dedicado a sacar a niños de los barrios más marginales y a darles un futuro entrenándolos para ser campeones, de hecho, siete de ellos fueron medallistas), que compra a Budhia por el mismo precio que lo vendió su madre. Tras descubrir el talento para correr del niño al haberlo castigado por mal comportamiento a dar vueltas a una pista, Biranchi marchó, se olvidó de él y cuando regresó pasadas seis horas, Budhia seguía corriendo, es entonces cuando comienza a preparalo en su carrera para el libro de los récords: ser el maratoniano más joven de la historia.

Parece que todo va bien, Budhia logra el sueño de salir de un barrio donde estaba condenado al fracaso, come bien, vive bien y hace lo que tanto le gusta, que es correr.

Su rutina es dura para un niño tan pequeño: se levanta antes de que despunte el sol en el alba, desayuna cereales junto a una bebida proteica y comienza su entrenamiento, corriendo semanalmente alrededor de 200km a través de la capital.

"Cuando corro no miro nada, salvo a veces que miro el cielo a lo lejos. Me encanta correr"

La controversia está servida en el plan de entrenamiento de Biranchi, ya que no permite que el niño beba agua mientras corre. Su primera prueba es una media maratón en la ciudad de Delhi, y es la primera vez que corre en una pista de atletismo, al llegar a la ciudad se dan cuenta que su anonimato se ha esfumado, pues todos conocen la trayectoria y sus dotes deportivas. Entonces es cuando le informan que no puede participar en la carrera ya que las normas internacionales no permiten corredores menores de 18 años, pero la vida está llena de dualidades, y por esa controversia y prematura fama, la organización e deja correr en una carrera de 6km apta para todas las edades.

El director del maratón de Londres se muestra indignado con el tema del entrenamiento tan duro de este niño tan pequeño, pues los huesos se encuentran en pleno desarrollo hasta la bien entrada adolescencia. Parece que la codicia de Biranchi va en aumento y no tiene límites, poco o nada le importa la salud de Budhia, tanto que no contento con la hazaña de que un niño tan pequeño, con tan sólo cuatro años, haya corrido seis medios maratones, lo pone a realizar una prueba inhumana y con condiciones pésimas: correr 70km sin parar, con temperaturas calcinantes y sin permitirle beber ni un sólo ml. de agua.

¿Logró correr esa carrera? Os recomiendo ver el documental para saber el final de la historia y sacar propias conclusiones (y no destriparlo).

A partir de ese final las acusaciones pesan demasiado, tanto que su custodia es retirada a Biranchi y devuelto a su madre biológica. Sin duda un documental de gran calidad de HBO dirigido por Gemma Atwal y aclamado en varios festivales (2 ganados y 2 nominaciones) en los que muestra la codicia humana, la explotación infantil y tortura en un país donde la vida se hace realmente dura y a pocos importa, más aún cuando eres un niño.

En la actualidad, Budhia sigue entrenando y preparandose para su primer maratón oficial, en el 2016.

No siempre he sido runner, de hecho a 7 meses del primer día que me calcé mis zapatillas (y sin amortiguación, pero eso es otra historia que prometo contaros...) soy muy novata y siempre odié correr, lo admito. Cuando tenía 15 años y el entrenador de fútbol sala nos hacía correr siempre intentaba escaquearme y es que no le encontraba ningún sentido y me parecía una pérdida de tiempo, un sufrimiento infernal que no me dejaba ni aliento. Cómo cambia la vida, ahora opino totalmente lo contrario.

Así que desde hace unos meses que practico el running estoy descubriendo todo un mundo nuevo, fascinante y a su vez sobre otros mundos que ya conocía, como es el de la cosmética (tengo otro blog de esa temática desde hace 4 años, Toxic Vanity) está cambiando mis prioridades, es decir, no sirven los mismos cosméticos para una mujer deportista que para otra que no hace deporte, o simplemente cambian nuestros productos según el momento del día en el que los vamos a utilizar, si antes o después de hacer deporte, y es que las mujeres deportistas buscamos una serie de productos a la hora de entrenar que nos ofrezcan cosas más específicas y cierta seguridad en esos momentos puntuales en los que la piel reacciona de distinta forma por la sudoración y en los que necesitamos ser más exigentes.

Es por ello que me parecía una buena idea hablar sobre éste tema y sobre los productos que yo uso en concreto.

Lo fundamental: protege tu piel del sol 

Antes de salir a entrenar es importante dedicar unos minutos a tu piel, y es que al entrenar al aire libre el sol (sobretodo en esta época del año, que está más bajo y es más peligroso) juega un papel importante en la salud de la misma. Hay que mantenerla hidratada y protegida en todo momento.

Protección solar para el rostro

En realidad éste producto es imprescindible en cualquier momento, época del año y actividad del día para salir a la calle.

Es muy importante usar un SPF mínimo de 30, no te obsesiones pensando que si lo usas de este factor o más alto no te vas a broncear porque es un mito incierto, lo importante aquí es dar protección a la piel de los rayos ultravioleta dañinos, conocidos como UVB.  De hecho se ha demostrado que un protector del 30 bloquea el 96.7% de los rayos ultravioleta B y uno del 50 bloquea el 98%.

Hay que aplicarlo unos 20 minutos con anterioridad a salir a entrenar para que los principios activos de la crema penetren bien en la piel y sea efectiva su protección. Recuerda que las orejas también están expuestas al sol así que no hay que olvidarse de ellas. Hay muchas texturas distintas de cremas faciales solares: crema, gel, fluidas... Busca la que mejor vaya a tu tipo de piel, en mi caso, al tener la piel mixta suelo optar por geles o fluidas ligeras, libres de aceites para que no me aporten extra de grasa en la piel y así evitar los brillos que tan poco nos gustan, que una cosa es sudar al hacer deporte y otra parecer una bombilla de feria por la crema solar antes de haber dado un solo paso.



Hace ya un año que vengo usando esta emulsión de Avène, Eau Thermale Avène Très Haute Protection es especialmente recomendada para pieles mixtas y grasas puesto a que no es comedogénica, libre totalmente de parabenos y es hipoalergénica. Tiene una protección alta, SPF50 adecuada para mi fototipo, garantiza una cobertura amplia del espectro UV gracias al SunSitive Protection, una asociación de activos exclusiva de Pierre Fabré.

En su fórmula además contiene el activo Pre-tocoferil, un antioxidante que protege a las células de los temidos radicales libres, responsables del foto envejecimiento cutáneo, además, su contenido en agua termal calma y lucha contra la sensibilidad cutánea extrema. Para finalizar el extracto de la curcubita pepo matifica la piel ya que es seborregulador. Son necesarios unos 7 pumps de producto para cara y cuello. Se absorve rápido y no deja sensación grasienta.

Su precio oscila entre los 10 y los 12€ y podéis encontrarlo en venta en muchas farmacias y parafarmacias de vuestra zona, además de las tiendas online.

Protección de la piel de piernas y brazos

Y quien dice piernas y brazos dice también vientre, para las que hacen deporte con tops. Las reglas son las mismas que con la piel del rostro, hay que aplicar la crema 20 minutos antes. También se encuentran en distintos formatos y texturas, desde las cremas más untuosas (perfectas para pieles más secas y maduras) hasta las oil free, fluídas, geles, aceites, en spray... Conocer cuál es la textura que mejor le va a tu piel es tarea sencilla, déjate asesorar cuando vayas a hacer tu compra.



Hace un par de años que uso el acabado aceite en formato spray. ¿Por qué? Porque es rápido y fácil de aplicar, deja una piel satinada preciosa y además suelen oler de vicio (por lo menos todos los que yo he usado hasta la fecha).

Mis favoritos son el Huile Solaire Avène, hipoalergénico, no comedogénico y sin parabenos, y el de Bioderma, Brume Invisible Haute Protection, que consta con las mismas propiedades que el anterior salvo que éste sí contiene parabenos, a su vez estimula y prolonga el bronceado y es resitente al agua. Soy asidua a ambas marcas porque me parece que ofrecen calidad a buen precio. Ambos tienen un factor 30, no son nada pesados ni queda la piel aceitosa, es como una especie de bruma seca, que deja un perfume súper agradable.

¿Y si quiero entrenar maquillada?

En este tema salió al leer un capítulo del libro con el que estoy ahora, "Mujeres Que Corren" de Cristina Mitre, y a raíz de ello varias chicas que practicamos deporte debatimos un poco el tema vía Facebook y una amiga, Teresa del blog Nailistas me comentó que sería muy interesante que hablase de este tema en un post en el blog (como diría Paco Umbral...¡vengo a hablar de mi blog! jajaja) yo la verdad es que soy de las que entrenan con la cara lavada, ya que con la sudoración y el maquillaje se mezclan y crean manchas, churretes, se obstruyen los poros (no olvides que los poros están para evacuar el sudor de la piel y si los tapas con maquillaje sólo conseguirás que te salgan puntos negros) y demás, cosas que bajo mi punto de vista son no sólo anti estéticas sino también anti higiénicas. Pero para gustos hay colores.



Es por ello que una buena opción para las que no quieren ir con su rostro al desnudo, el uso de las ya archiconocidas BB Creams, que no son otra cosa que unas cremas todoterreno: embellecen la piel dándole un toque de color sutil camuflando imperfecciones, cuidan la piel y contienen SPF.


Como se puede observar, las tres llevan SPF, la más alta es la Missha Perfect Cover (disponible en dos tonos, precio 14,90€ en Fapex) con SPF42, seguida de la Ginvera Green Tea Nude Cover (22,50€ en Amazon), con un factor 35 y por último con un 25 está la conocida Hot Pink Super Beblesh Plus de Skin79 (19.90€ en la tienda de Skin79 España).

Soy mujer y me suelo maquillar a diario, o casi, por lo que sé de sobra lo raras que a veces nos vemos sin nuestra raya negra en los ojos o nuestras dos capas de rímmel. Por eso, para las que no puedan pasar sin ello, una buena opción son los productos waterproof, te aseguras no llegar a casa like a kung fu panda.

Mima tu pelo

El pelo también se ve bastante afectado con las actividades físicas, no solo por el sol que lo reseca sino por los frecuentes lavados que tiene que soportar, y es que las mujeres, por lo general, al tenerlo más largo los cuidados son menos básicos que los de los hombres (sin contar las horas de secador, plancha, tenacillas... Que muchas necesitan emplear para domar su pelo en el día a día).


En lo personal, haciendo deporte a diario espacio los lavados (día sí y día no) con champú para no maltratarlo, lo lavo solo con agua o hago uso de los champús en seco, aplico siempre sérums (mis favoritos son el aceite India de ICON [31.72€ en Tutemimas] y el Uniq One de Revlon [9.71€ en Perfumesclub]) que además, me ayudan a mantener bajo control esos pelos más rebeldes (eso y el uso de cintas y clips).

Hay algunos aceites solares corporales que sirven también para proteger el cabello, como el Polysianes Aceite Seco SPF 15, que al tener tan baja protección, lo uso sólo para el pelo.

Que cosméticos NO utilizar para hacer deporte

Obviamente cada uno usará lo que le venga en gana pero hay una serie de cosméticos que no son nada recomendables para hacer ejercicio, sobre todo al aire libre.

Entre ellos están los perfumes, su contenido en alcohol produce manchas en la piel y además, la mezcla de su olor con el sudor es bastante desagradable.

Y tú ¿qué cosméticos usas para hacer deporte?
¡Buenas!

Hace varias semanas que no he hecho acto de presencia por estos lares, los motivos han sido diversos, un par de lesiones, la primera un esguince de tobillo en abril que me tuvo 3 semanas de parón, después conseguí estabilizar los entrenamientos durante algunas semanas y fui subiendo kilometraje hasta hacer tiradas semanales de 10k los lunes, 12k los miércoles y 15k los viernes.

 Pero hace cosa de un mes empecé con un exceso de trabajo brutal que no me dejaba tiempo para nada, soy ilustradora y me lleva muchas horas y claro, tuve un par de parones, el último de ellos de 9 días, cosa que cuando pude retomar la actividad, tonta de mí, no se me ocurre otra cosa que hacer la tirada larga de la semana, así, a lo loco, en un circuito que salen 15km, de Ponferrada a Molinaseca pero variándolo en la vuelta pasando por otro pueblo y metiendo más cuestas y por ende más desnivel positivo y más machaque.


¿Resultado? 16.2km a gusto, cómoda, parecía que todo bien, pero por la tarde sentí una molestia en el pie que tuve el esguince mientras paseaba y un dolor agudo cada vez que daba un paso y la planta del pie impactaba contra el pavimento. Así que pensé que ese dolor pasaría pronto, uno o dos días pero no, 10 días que he vuelto a estar sin correr de nuevo. Mal, mal, mal, Silvia, muy mal. Lo bueno es que he aprendido lo que NO debo hacer, además que he retomado hábitos de lectura, estoy terminando un libro genial del que haré una reseña pronto, "Mujeres que corren" de Cristina Mitre, y he terminado una serie, "Bates Motel" y siguiendo con "Dexter" que la tengo abandonadísima. Si es que como dicen, a veces, no hay mal que por bien no venga.


Así que en cuanto el dolor pasó he vuelto a retomar la actividad, primer día 5km, segundo día 5km, con doble sesión, la nocturna de 6.7km, y hoy recién vengo de hacer mis 7km matutinos. En cuanto al peso, sigo en 72.4kg, éstas semanas han sido un poco caóticas en cuanto a las comidas, horarios y no hace falta que diga que me he movido menos que los ojos de Espinete, por lo que cogí un par de kg y ya los bajé en estos tres días de entreno.


 Por otro lado, mi "dieta" (los que me conocen o me siguen saben que no hago ni soy partidaria de las dietas sino de un cambio de hábitos por comida saludable) sigue estable, desayunos ricos en fruta, 2 piezas, zumo de 2 naranjas y un limón, té rojo y alguna vez si tengo mucha hambre, leche de soja con copos de avena. Los almuerzos suelen ser más contundentes, es mi comida principal del día junto al desayuno, para ver lo que suelo comer podéis echar un vistazo en Instagram que suelo colgarlo. Las meriendas son un par de piezas de fruta y ensaladas para cenar.


 Estimo que para el 27 de julio (más bien es un reto personal, no sé vosotr@s pero yo si me reto a mí misma funciono mejor...) ya habré llegado a ver el 6, aunque mi meta es ese día estar viendo el 66, (da lo mismo si es 66.9, me sirve).

Además, ahora con las vacaciones, aunque yo no las tenga, he reestructurado horarios y he sacado algo de tiempo para ir actualizando, por lo menos un par de veces en semana, así que seguiré con los posteos semanales y subiré alguna receta. Aprovecho para desearos un feliz verano y mucho ánimo con lo que tengáis en mente. Querer es poder.

Abrazos, Silvia.
Suscribirse a: Comentarios ( Atom )

¿Quién soy?

Silvia. Vegetariana. 34 primaveras. Catalana afincada en El Bierzo. Enamorada de la naturaleza. De 116 kg a 70kg .

Con un nuevo reto en la vida: conseguir mi mejor versión a través de una alimentación sana y el running.

Más feliz, más sana, más rápida, más incombustible, más... YO.

Lo + visto

  • Cómo empecé a correr (y a ser yo de nuevo)
    Debido a mi trabajo, en las redes sociales tengo varios contactos que nada tienen que ver con el mundo del running y del deporte, algunos a...
  • Música para correr | Playlist
    Lo cierto es que correr con música o sin ella siempre es un tema de debate, algunos dicen que distrae demasiado, que "dopa" la men...
  • Marathon Boy | Documental
    "Correr sin parar" o la historia increíble y a su vez trágica de Budhia Singh , un niño de tan sólo cuatro años que alcanzó a su c...
  • Cosmética para chicas runners
    No siempre he sido runner, de hecho a 7 meses del primer día que me calcé mis zapatillas (y sin amortiguación, pero eso es otra historia que...
  • Cómo hacer seitán casero
    Una de las recetas estrella en la cocina vegana son las "carnes vegetales", es una forma de conseguir proteína en altas cantidades...

Categorias

  • Camino de Santiago
  • Carne vegetal
  • Chicas runners
  • Consejos
  • Cosmética
  • Documentales
  • Evolución semanal
  • Fitness
  • Mi historia
  • Miscelanea
  • Motivación
  • Música
  • Ovolacteovegetariana
  • Perder peso
  • Postres
  • Recetas
  • Recetas Fitness
  • Vegan
  • Verduras
  • Vida Sana

Archivo del blog

  • ►  2017 (4)
    • ►  mayo (3)
    • ►  febrero (1)
  • ►  2016 (4)
    • ►  septiembre (1)
    • ►  febrero (3)
  • ▼  2015 (14)
    • ▼  noviembre (1)
      • Mi Camino de Santiago | Etapa 1: Ponferrada - Vill...
    • ►  octubre (1)
      • Cómo hacer seitán casero
    • ►  septiembre (2)
      • Bizcocho vegano de zanahoria
      • Flan vegano de café
    • ►  agosto (3)
      • Flan Vegano
      • Mermelada de Moras
      • Música para correr | Playlist
    • ►  julio (1)
      • Cómo empecé a correr (y a ser yo de nuevo)
    • ►  junio (3)
      • Marathon Boy | Documental
      • Cosmética para chicas runners
      • Retomando el blog... Y cosas que no se deben hacer
    • ►  abril (2)
    • ►  marzo (1)

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.

Copyright 2017 Corre Silvia Corre.
Designed by CorreSilviaCorre